SIG-RESIDENT

Inicio

Los recursos humanos de una residencia los compone un gran número de profesionales con perfiles profesionales muy distintos, cada uno de los cuales debe tener un perfil adecuado a la función que tiene asignada, así como un plan de formación continua para asegurar la idoneidad en la realización de sus funciones a lo largo de su vida laboral, la necesidad de este plan de formación continua se encuentra reflejada en la ley de dependencia.

El tamaño de la plantilla de profesionales de la residencia tiene que se adecuado para el número de plazas que oferta la residencia. Prácticamente en todas las Comunidades Autónomas se especifica un ratio de profesionales respecto al número de residentes. Este ratio debe entenderse como un mínimo a satisfacer. De acuerdo con el método SERA, la calidad asistencial está relacionada con este ratio de modo que un mayor número de profesionales respecto a los residentes redunda en una mayor calidad asistencial. Asimismo hay que tener en cuenta en la confección de la plantilla la cuota de reserva de personas con discapacidad [17].

Por otra parte la prevención de los riesgos laborales es otro de los aspectos de gran importancia. En las residencias de personas con dependencia son frecuente las lesiones debidas a la movilización de personas, para evitarlas es necesarios tener en cuenta las normativas correspondientes de seguridad laboral además de disponer del equipamiento adecuado para evitarlas.

Por último, tanto empleados como residentes comparten un mismo entorno y por lo tanto es necesaria la existencia de un clima social adecuado para garantizar una calidad adecuada en la atención. Este es el motivo por el que el SERA establece una única escala en la que se evalúa el eje correspondiente tanto a los residentes como al personal de la residencia (la escala ICPR (Inventario de Características de Personal y Residentes).

 

AERTE

imserso

Ingema